18 años y me convertí en tía!!!!

Aún recuerdo, como si fuese ahora mismo, ese momento en que mi hermana me dijo que iba a ser tía.

Tenía 17 años cuando recibí la noticia, y mi reacción fue saltar encima del sofá como nunca jamás había hecho, madre mía, iba a ser tía y yo no podía creerlo!!!

La relación que tengo con mi hermana siempre ha sido preciosa y muy cercana, pese a la diferencia de edad, ella casi 9 años mayor,  y a que no vivimos en la misma ciudad, nos separan unos 50km, ella y yo somos… Como gemelas con una diferencia de 9 años como siempre he dicho yo.

La barriga de mi hermana fue creciendo, y fui pesada no… aún más! Me pasaba las horas hablando con ese garbancito, le cantaba, le tocaba la panza y no dejaba de imaginar cómo sería conocer a ese bebé. Mi hermana a veces,en broma (o no…no sé yo), me decía que la dejase ya, que era una pesada. 

Pensaba que sería un niño, de echo me pasé tiempo llamándola Oriol, hasta que supe que iba a ser una princesa y le pedí una y mil veces perdón por haberme dirigido a ella como niño.

Recuerdo cuando aquella barriga se volvió  tan grande que parecía que iba a explotar… No pasaba de lado por la puerta, tengo ese recuerdo tan grabado en mi cabeza…

Xènia, tenía que nacer a principios del año 2004, y yo, que cumplía mis 18 en diciembre, siempre le pedía a mi hermana que no tuviera a la peque antes de mi fiesta de los 18, vaya, como si ella pudiera controlar cuando la peque iba a estar preparada para salir. Tonterías de niña. Pero parece ser que, aunque llegó antes de tiempo, ya había pasado mi cumpleaños.

Se me pone la piel de gallina recordando ese día, 22 de diciembre de 2003, nos tocó la lotería más que a esos que resultaron premiados con sus décimos. Mi hermana acudió a una visita rutinaria con su ginecóloga, y para su sorpresa estaba con la tensión por las nubes (preeclampsia) ella se encontraba fenomenal, con su inflamación en los pies (edemas), sus 23 quilos encima pero de maravilla!

La ginecóloga no la dejó marchar, le dieron una pastilla para la tensión y la dejaron en una camilla para esperar a ver si se relajada y la tensión bajaba, pero no había manera… Ni relajación, ni pastilla, ni nada, a pesar de que ella se encontraba fenomenal su tensión seguía por las nubes.

Yo acababa de empezar mi carrera de enfermería, no hacía ni 3 meses, claro está que no tenía ni idea de absolutamente nada, pero como bien nos explicaron algo no iba bien.

Y entonces llegó, ese momento crítico, cuando la ginecóloga nos dijo que se llevaban a mi hermana a quirófano para una cesárea de urgencia por riesgos para ella y para la peque… Que minutos de tensión y miedo, no sé exactamente cuánto tardó en salir alguien a informarnos, pero creerme si os digo que me parecieron horas y horas.

Por fin, la comadrona salió a decirnos que Xènia ya había salido y que estaban acabando de “coser” a mi hermana, pero nos dijo que estaban bien las dos.

Y aquí llegó el momento más feliz de mi vida hasta entonces, la comadrona ofreció a su padre entrar a ver a Xènia y a mí junto a él. Al entrar la vi, que cosita tan pequeña, que frágil, un bebé indefenso ante la llegada al mundo. Le dijeron a su padre que le pusiera su primera ropita pero a él le daba miedo “romperla” palabras textuales, así que yo rápidamente me animé a hacerlo.  

La primera vez con ella, acariciandola, la vestí, con todo el amor y delicadeza del mundo, sin poder dejar de mirarla, esas manos tan pequeñitas, esos pies, esa barriguita, esa cara tan preciosa… que emoción!! Era mi sobrina, Xènia había llegado al mundo para hacerme tía y madrina y para aprender, jugar y disfrutar de ella al máximo.

Gracias tata por hacerme tía, gracias Xènia, por enseñarme tanto, por quererme, por admirarme, por imitarme y por querer tantísimo a Enzo como lo quieres. Eres, fuiste y serás mi bebé toda la vida, una princesa que se ha convertido en mujercita, estoy muy orgullosa de ti por todo lo que eres, porque sabes lo que quieres, porque buscas ser la mejor sin molestar a nadie y cada día te superas más.


Xènia y Enzo (en su primer día de vida)

Te quiero mi niña preciosa hasta el infinito y más allá!

¿Soys tías? ¿Recordáis el momento de la noticia? ¿Qué edad teníais?

Anuncios

2 pensamientos en “18 años y me convertí en tía!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s