cuchufleta - mami

Mi segundo parto, mi segunda cesárea

El pasado 20 de julio me convertía en mamá por segunda vez, me estrené en la bimaternidad conociendo al tercer amor de mi vida.

Si os digo que fue el parto deseado os miento, y es que de nuevo tuve que pasar por una cesárea, y aunque ya lo sabía dos días antes, tuve la esperanza, hasta el último momento, de que podría tener un parto vaginal.

Hace un tiempo os explicaba cómo fue el parto, por cesárea, de mi primer hijo, y aunque tenia muchísima ilusión por vivir un parto vaginal esta vez, de nuevo no pudo ser.

El día que la ginecóloga me programó la cesárea, fue un día horrible, lloré en la consulta, lloré en casa y así hasta que llegó el día, os expliqué todo lo que sentí el día previo en este post.

A las 13:30h tenía programada la cesárea, aunque hasta pasadas las 14h no me llevaron a quirófano, y aún así, me tuvieron un rato esperando antes de entrar. Lo cierto es que no estuve nerviosa hasta que me llevaron a quirófano, me acompañaba mi marido, él me daba esa tranquilidad y cariño que me hacía falta en ese momento tan difícil para mi.

Recuerdo cuando entré a quirófano, me tumbaron de lado, en posición fetal y me pincharon en la espalda para la anestesia, rápido noté calor en las piernas y como se dormían.

Me pusieron un poco de oxígeno, el manguito para controlar tensiones y el dedal para mirar saturación de oxígeno. Papel de cabeza abajo y ginecólogas listas. Y otra vez se repetía la historia. Si que es cierto que esta vez la anestesia hizo mucho más efecto.

Eran las 15:30h y Luka llegaba, dando una patada a la comadrona, con 3.730kg y 51cm, y llorando, hasta que lo tuve encima, tan gordito, y entonces me emocioné, y conocí al tercer amor de mi vida y se me pasó toda la angustia de los días previos. Eso si, poco duró nuestro piel con piel, pasó a papi y yo a la sala reanimación durante poco más de una hora.

La primera noche fue dura, me recordó a la primera vez… pero bueno, lo peor era no tener a Enzo a todas horas conmigo.

Ese primer momento de mis dos hijos… no existe palabra para describirlo. Con qué ternura miró, besó y tocó Enzo a Luka, amor en estado puro.

Pasaron 5 días hasta que llegamos a casa y fue una felicidad máxima, cansada, dolorida y habituándonos a la nueva vida, pero de verdad, feliz en esta nueva bimartenidad.

Y es que ser mamá es el regalo más bonito que me ha dado la vida.

Los días posteriores, tuve que ir despacio, estaba operada, y no podía hacerlo todo lo rápido que me hubiera gustado.

Pero pasadas poco más de 3 semanas, sólo puedo decir, que el día 20 de julio de 2018 fue uno de los mejores días de mi vida. Y me siento súper feliz en mi bimaternidad, aunque no paro, no lo cambio por nada.

El hermano mayor lo lleva bastante bien, y digo bastante porque está encantado con la llegada de Luka, sólo quiere mimarlo y cuidarlo, nosotros vamos con mil ojos porque a veces no controla su energía, ya se sabe, sólo tiene 3 años, pero su mayor preocupación es cuidarlo. Si que es cierto que él se muestra más mimoso con nosotros y a veces está un poco más sensible, lo normal si pensamos que su atención 100% se ha dividido.

Nos estamos adaptando a esta nueva vida, cansados pero más felices que nunca!

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