Xe, mi pequeña artista

Emocion, ilusión y nervios, sentimientos varios por el gran día, que buenos recuerdos me trae echar la vista atrás y verme como tú. 

Y es que a veces es increíble ver lo que se parecen los sobrinos a los tíos. Como os expliqué en mi post sobre el nacimiento de mi sobrina, me convertí en tia cuando solo era una niña pero fue una de las experiencias más bonitas de mi vida. Se convirtió en alguien imprescindible para mí y además fue y sigue siendo mi fan número 1, algo que me enorgullece y me halaga muchísimo.

En miles de ocasiones he oído decir: “mírala, igual que su tía” algo que ha hecho que se me cayese la baba y se me dibujase una sonrisilla tonta en la cara. Y es que a Xe desde bien pequeña se le han visto actitudes y gustos idénticos a los míos. Siempre le ha encantado bailar y ha sido muy presumida, algo que para nada viene heredado de sus padres. 

Recuerdo cuando tan solo tenía 2 añitos e íbamos de compras, era entrar en una tienda y ponerse a bailar, sacarse sus zapatos y probarse todos los que encontrase, cuanto más tacón mejor. Cuando venía a casa cogia mis zapatos y desfilaba pasillo arriba pasillo abajo. No importaba que música sonase que no tardaba nada en ponerse a mover el cuerpo. Una niña a la que le encantaba ir al cole y aprender, jugar con su caja registradora y escribir sin parar. Siempre en medio de la tele sin que pudiéramos verla para mostrarnos sus nuevos pasos de baile… Puedo entenderla a laperfección, a mí también me encantaba hacerlo!

Hoy te miro y no puedo creerlo, eres ya una mujercita y te sigue encantando bailar, te chifla el hiphop y has regresado al mundo del ballet, como cuando eras más peque.

Hace meses que empezamos a hablar del gran día, el día “del festival” y ese día llegó. 

Te he visto allí, en aquel escenario tan grande, con más personas bailando, pero no las he visto, ha sido inevitable centrarme en ti, brillas con luz propia, tienes algo especial, tienes magia, sientes la música desde el interior y te dejas llevar, no hay manera más bonita de dibujar unos pasos de baile que haciéndolo desde lo más profundo de tu ser. Me emociona verte, no puedo evitar que me salten las lágrimas, cariño, no te imaginas lo que significas para mí.

Me diste y me sigues dando momentos únicos, tenemos un vínculo tan especial, me haces sentir que me necesitas, que me quieres, que quieres compartir tus avances conmigo, sé que no te presto tanta atención desde que Churreta llegó a nuestras vidas, precisa muchísima atención, tanta como la que tú tuviste desde que naciste, pero no por eso pienses que te quiero menos, no sabes los momentos tan preciosos que me regaláis cuando os veo juntos y ha sido precioso llevar a Churreta por primera vez y que sea a verte, a ver a su tata.

Sigue disfrutando del baile como lo haces, sigue olvidándote de todo cuando subes al escenario y sigue sintiendo cada canción de la manera que la sientes, eso te hace única mi pequeña artista. No importa cuantos años cumplas, para mí siempre serás mi bebé.

Te quiero querré, hasta el infinito y más allá.

Disney Fun Run Bcn 2016

Mañana divertida, entretenida y calurosa en el Real Club de Polo de Barcelona en la Disney Fun Run, un evento deportivo de entretenimiento y destinado a familias con hijos, con carreras de varias distancias y para distintas edades, y caminata para realizar un poquito de ejercicio en familia.


Xènia (mi sobrina), mi churreta y yo nos hemos colocado nuestras camisetas y dispuestos a pasar una buena mañana. 

No hemos parado ni un segundo! Xènia ha participado en la carrera de 800m que había organizada para niños de su edad (ella tiene 12 años), se lo ha pasado muy bien y lo ha hecho genial! Es una campeona y yo me he emocionado cuando ha llegado a la meta, que tonta! Jajaja


Hemos paseado por los diferentes puestos, había de princesas, marvel, Dory… Y sobretodo, un escenario muy grande con Mickey y Minnie, y no os podéis imaginar la ilusión que le ha hecho a mi churreta ver a Mickey, que cara de emoción porfavor! Ha merecido la pena la cola a pleno sol jajaja No se puede explicar, pero siendo tan pequeño no pensé que le haría tantísima ilusión.

Mi churreta ha campando a sus anchas, gran parte del recinto y para separar zonas y colas disponía de vallas de seguridad, así que para él magnífico, se sentía libre sin necesidad de nuestras manos para caminar.


Hemos pasado muchísima calor, si disponían de zonas con sombra no hemos sabido encontrarlas, pero desde luego para una próxima edición no estaría de más que hubieran varias zonas (accesibles y a la vista) con sombra por si se da un día tan caluroso y veraniego como el de hoy.

Sin duda un domingo diferente y muy recomendable, eso sí, importante cargarse de paciencia para las colas que dan acceso a cada una de las actividades. Para bien o para mal no hemos tenido que hacer demasiadas ya que Xènia es mayor y Enzo pequeño para muchas de las actividades que realizaban.


Y con esta imagen de mi chulazo caminando os mando besitos y gracias por leerme! Feliz domingo!

¿Habéis llevado a vuestros hijos a ver a algún personaje de dibujos? ¿Y cómo  reaccionaron al verlo por primera?

¿Soys de Madrid y os aparecería asistir a la edición que tendrá lugar el día 12 de junio? Entrar en Disney Fun Run y encontraréis toda la información.

18 años y me convertí en tía!!!!

Aún recuerdo, como si fuese ahora mismo, ese momento en que mi hermana me dijo que iba a ser tía.

Tenía 17 años cuando recibí la noticia, y mi reacción fue saltar encima del sofá como nunca jamás había hecho, madre mía, iba a ser tía y yo no podía creerlo!!!

La relación que tengo con mi hermana siempre ha sido preciosa y muy cercana, pese a la diferencia de edad, ella casi 9 años mayor,  y a que no vivimos en la misma ciudad, nos separan unos 50km, ella y yo somos… Como gemelas con una diferencia de 9 años como siempre he dicho yo.

La barriga de mi hermana fue creciendo, y fui pesada no… aún más! Me pasaba las horas hablando con ese garbancito, le cantaba, le tocaba la panza y no dejaba de imaginar cómo sería conocer a ese bebé. Mi hermana a veces,en broma (o no…no sé yo), me decía que la dejase ya, que era una pesada. 

Pensaba que sería un niño, de echo me pasé tiempo llamándola Oriol, hasta que supe que iba a ser una princesa y le pedí una y mil veces perdón por haberme dirigido a ella como niño.

Recuerdo cuando aquella barriga se volvió  tan grande que parecía que iba a explotar… No pasaba de lado por la puerta, tengo ese recuerdo tan grabado en mi cabeza…

Xènia, tenía que nacer a principios del año 2004, y yo, que cumplía mis 18 en diciembre, siempre le pedía a mi hermana que no tuviera a la peque antes de mi fiesta de los 18, vaya, como si ella pudiera controlar cuando la peque iba a estar preparada para salir. Tonterías de niña. Pero parece ser que, aunque llegó antes de tiempo, ya había pasado mi cumpleaños.

Se me pone la piel de gallina recordando ese día, 22 de diciembre de 2003, nos tocó la lotería más que a esos que resultaron premiados con sus décimos. Mi hermana acudió a una visita rutinaria con su ginecóloga, y para su sorpresa estaba con la tensión por las nubes (preeclampsia) ella se encontraba fenomenal, con su inflamación en los pies (edemas), sus 23 quilos encima pero de maravilla!

La ginecóloga no la dejó marchar, le dieron una pastilla para la tensión y la dejaron en una camilla para esperar a ver si se relajada y la tensión bajaba, pero no había manera… Ni relajación, ni pastilla, ni nada, a pesar de que ella se encontraba fenomenal su tensión seguía por las nubes.

Yo acababa de empezar mi carrera de enfermería, no hacía ni 3 meses, claro está que no tenía ni idea de absolutamente nada, pero como bien nos explicaron algo no iba bien.

Y entonces llegó, ese momento crítico, cuando la ginecóloga nos dijo que se llevaban a mi hermana a quirófano para una cesárea de urgencia por riesgos para ella y para la peque… Que minutos de tensión y miedo, no sé exactamente cuánto tardó en salir alguien a informarnos, pero creerme si os digo que me parecieron horas y horas.

Por fin, la comadrona salió a decirnos que Xènia ya había salido y que estaban acabando de “coser” a mi hermana, pero nos dijo que estaban bien las dos.

Y aquí llegó el momento más feliz de mi vida hasta entonces, la comadrona ofreció a su padre entrar a ver a Xènia y a mí junto a él. Al entrar la vi, que cosita tan pequeña, que frágil, un bebé indefenso ante la llegada al mundo. Le dijeron a su padre que le pusiera su primera ropita pero a él le daba miedo “romperla” palabras textuales, así que yo rápidamente me animé a hacerlo.  

La primera vez con ella, acariciandola, la vestí, con todo el amor y delicadeza del mundo, sin poder dejar de mirarla, esas manos tan pequeñitas, esos pies, esa barriguita, esa cara tan preciosa… que emoción!! Era mi sobrina, Xènia había llegado al mundo para hacerme tía y madrina y para aprender, jugar y disfrutar de ella al máximo.

Gracias tata por hacerme tía, gracias Xènia, por enseñarme tanto, por quererme, por admirarme, por imitarme y por querer tantísimo a Enzo como lo quieres. Eres, fuiste y serás mi bebé toda la vida, una princesa que se ha convertido en mujercita, estoy muy orgullosa de ti por todo lo que eres, porque sabes lo que quieres, porque buscas ser la mejor sin molestar a nadie y cada día te superas más.


Xènia y Enzo (en su primer día de vida)

Te quiero mi niña preciosa hasta el infinito y más allá!

¿Soys tías? ¿Recordáis el momento de la noticia? ¿Qué edad teníais?